Lo que más se ve dentro de los aeropuertos es la publicidad exterior interior (OOH), que combina formatos físicos tradicionales con tecnología digital. Entre los formatos más comunes destacan las pantallas digitales en salas de abordaje, los circuitos de pantallas en pasillos, espectaculares de gran formato, mupis y cajas de luz iluminadas.
También son muy utilizados los viniles en muros y cristales, así como anuncios colocados en zonas estratégicas como filtros de seguridad, túneles de abordaje y áreas comerciales.
Otro tipo de publicidad muy visible es la que se integra directamente en la experiencia del pasajero. Por ejemplo, anuncios en bandas de equipaje, carros portaequipaje, pasillos telescópicos e incluso en elevadores o puertas de embarque.
Este tipo de formatos logra una exposición constante durante todo el recorrido del viajero dentro del aeropuerto.
En los últimos años, la publicidad digital ha ganado terreno de forma importante. Pantallas LED, videowalls y anuncios dinámicos permiten a las marcas cambiar mensajes en tiempo real y segmentar campañas según horarios, destinos o tipo de pasajero. Este formato es especialmente atractivo porque combina impacto visual con flexibilidad y modernidad.
Además, en los aeropuertos mexicanos también predomina la publicidad de marcas premium: aerolíneas, bancos, automotrices, tecnología, turismo y lujo. Esto se debe a que el entorno aeroportuario proyecta estatus, lo que ayuda a posicionar a las marcas en un nivel aspiracional frente al consumidor.
En resumen, la publicidad que domina en los aeropuertos de México es una mezcla de formatos espectaculares, digitales e integrados al entorno, diseñada para aprovechar el tiempo de espera del pasajero y generar un alto nivel de recordación. Es un tipo de publicidad menos saturada que la de la calle, pero mucho más estratégica y enfocada en impacto y posicionamiento.


